A 30 Kilómetros de Barcelona nos encontramos con Can Caseta, una masía catalana integrada en una finca ganadera.
El paisaje que la envuelve, habla de tradiciones y generaciones. Entre pinos observamos por un lado una preciosa vista de Barcelona y por otro la silueta del Montseny.
En el interior de la estancia, destaca la madera y la piedra de la comarca, que crean una sensación cálida y muy personal.