Los monasterios ocuparon ubicaciones privilegiadas, y este es el caso de esta edificación. Situada en Oropesa (Toledo) fue construido como monasterio franciscano por el segundo Conde de Oropesa D. Francisco Álvarez de Toledo y Pacheco en el siglo XVI. La construcción del edificio es de gran solidez con piedra de cantería y doble claustro. Posteriormente con motivo de la desamortización pasó a manos particulares convirtiéndose en fábrica de harinas hasta principio de los años noventa que cerró. Actualmente se encuentra en proceso de restauración.